Carta de presentación 15 de noviembre

Estimados(as) colegas:

Comunico a ustedes mi intención de postularme como futuro Decano de la Facultad de Ciencias de la Educación. Ustedes conocen el procedimiento que utiliza nuestra universidad para definir este cargo: hay una lista de personas elegibles y una lista un poco más larga de personas que pueden votar, si es que se cumplen determinados requisitos que están expresados los Estatutos de la Facultad.

Este proceso es una instancia y una oportunidad fundamental para dialogar, reflexionar y discutir en torno al tipo de facultad que aspiramos a construir en el mediano y en el largo plazo. Por esta razón, los invito a que fomentemos una elección basada en el debate de ideas y de propuestas. Los invito a que seamos protagonistas y no meros espectadores del destino habrá de plasmarse en nuestra facultad en los próximos años, en estos tiempos en que la desidia, el nihilismo y la falta de compromiso se apodera con fuerza, de aquellos espacios de decisión y desarrollo colectivo, que nos involucran a todos. Somos una gran facultad, conformada por buenas personas y excelentes académicos. Necesitamos que nuestra voz y nuestra experiencia, sean escuchadas y valoradas, no solamente en nuestro propio espacio académico, sino también, en la UCM y en el medio en el que nos desenvolvemos. Necesitamos aires nuevos y un tipo de gestión trasparente, basada en el reconocimiento del mérito, que nos otorgue oportunidades equitativas a todos. Una gestión que privilegie el bien común y el trabajo en equipo, por sobre los intereses particulares.

Así mismo, quisiera expresar a ustedes mi preocupación por que la votación se lleve a cabo de manera electrónica, sin que se entreguen las garantías necesarias para recoger y procesar la información de manera confiable. Con esto no pretendo instalar la desconfianza como estilo de relación entre nosotros. Simplemente, se trata de defender los procedimientos que tenemos para expresar nuestra opinión y nuestra participación en espacios de decisión que nos involucran a todos. Por su naturaleza, las elecciones de autoridades se realizan de manera secreta y anónima. Con el voto físico en papel, existe una serie de reglas y de protocolos que se utilizan para garantizar que la elección sea anónima, secreta, fiable y que los resultados no se manipulen. Por ejemplo, el voto se entrega doblado de una cierta forma para que no se vea la preferencia, el conteo final se hace de manera pública y, aún cuando todo el mundo se conoce dentro de la facultad, es necesario mostrar mostrar la cédula de identidad para sufragar. Con el voto electrónico se pierden todas las garantías y los protocolos de una elección en papel, a no ser que se tomen precauciones muy claras y hasta estrictas, partiendo por explicitar, cuál es el software que se usará, quién manejará las bases de datos y cómo se procesarán y entregarán los resultados.

Finalmente, quisiera hacerles un llamado, no solamente a que voten por mí en esta elección, sino a que colaboren con la construcción del proyecto de facultad que promuevo y que se basa en tres ejes fundamentales: participación real de los académicos en las decisiones que nos atañen como facultad, fomento de una investigación integrada con la docencia y con el trabajo que llevamos a cabo en el aula, desarrollo de una extensión académica que considere, no solo la ejecución de cursos y de programas, sino que se oriente a posicionar a nuestra facultad en el medio social de la región y del país.

Saludos codiales

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